Zermatt, viaje Euro-Sport 2010 by Jesus Valladolid

Punto de encuentro:
Aeropuerto de Biarritz
sábado 27 febrero 2010

Destino:
Zermatt (Alpes Suizos)

Seguidos de cerca por una “ciclogénesis” y con la incertidumbre de una huelga de Air France, pudimos finalmente despegar, pero no sin sobresaltos, del aeropuerto de Biarritz. Nuestro destino ya conocido, pero siempre excitante, la estación suiza de Zermatt Matterhorn.

Tras una hora y treinta minutos de vuelo, llegamos a Ginebra donde ya teníamos reservados dos minibuses “Taxi Metro” (tlf. 0041279676444, Manuela), empresa especializada en el transporte a la estación alpina.

Una autopista muy transitada que rodea el Lago Leman, se va adentrando en el corazón de los Alpes Suizos, entre viñedos desafiantes a la gravedad, mini-aeropuertos camuflados, instalaciones militares y pueblecitos rurales con encanto.

Vamos dejando atrás Crans Montana, Verbier, Saas Fee… estaciones de renombre, hasta llegar después de tres horas, con parada incluida, a Täsch, final del trayecto para turismos. El tránsito de vehículos está prohibido en Zermatt. Un tren cremallera o los taxis, son los únicos medios de acceder a la estación. Insonoros y ajustados coches que parecen de feria, movidos por baterías. Una línea de autobús y transporte de caballos, son los encargados de solucionar las idas y venidas por la estación.

¡Allí estaba el Matterhorn!. Majestuoso y arrogante, con su belleza incomparable, como si estuviera esperándonos. Queriendo ocultarse entre las nubes movidas por un fuerte viento en altura. Esta mítica montaña, está presente continuamente desde cualquier parte de la estación y de ella se enorgullecen los vecinos de la zona por la belleza que les depara.

Nos alojamos en el Hotel Albana Real **** (www.hotelalbanareal.com); ya conocido por alguno de nosotros. Hotel familiar y acogedor, donde Billy y su Staff nos dieron una calurosa bienvenida. Ubicado en el centro de Zermatt, tiene todos los ingredientes (cocina elaborada, spa, gimnasio, piscina…), para disfrutar de una agradable estancia.

…Y comienza el esquí…

Primer día. El viento y las nubes parecían no querer despegarse del grupo, así que decidimos acercarnos hasta Sunnegga, zona más baja (2.000-2.600 mts.) y por ello, más protegida para los días inestables. Se accede a través de un funicular subterráneo, desde el centro del pueblo, salvando un desnivel de 600 metros por el interior de la montaña. La nieve polvo, aunque no tan abundante como en pasadas temporadas, era más que suficiente (…y es que empezábamos a estar mal acostumbrados a la gran cantidad de nieve que han tenido nuestras estaciones las últimas temporadas). Más tarde, una típica “Raclette” y unas copas de buen Rioja ayudaron a que continuáramos esquiando hasta las 16:00 h. Quizás hasta demasiado para ser nuestro primer día de esquí.

Los partes meteorológicos auguraban unas días de mal tiempo, con nieve, viento y poca visibilidad y con esa incertidumbre, un gin-tonic y unas risas, clausuramos la jornada.

Siguientes días…

El viento en la parte alta de la estación era lo único que nos podía retener para subir a la Testa Grigia del Plateau Rosa (3.480 mts), y de allí pasar a la zona italiana y efectivamente, así sucedió. A través de los paneles
informativos veíamos que no podíamos ir, por lo que buscamos la opción B, dirigirnos hasta Gornergrat (que además de los tradicionales remontes mecánicos, cuenta también con un tren cremallera que accede hasta los 3.089 mts).

Finalmente sobre las 11,30 AM, con una ligera brisa (hay que tener en cuenta que somos de Bilbao centro) y con 20 “gradillos” bajo 0, pudimos llegar finalmente a la zona italiana. Con un descenso de muchos kilómetros hasta Valtournenche y posteriormente a través de varias sillas a Cervinia. El día fue extraordinario, y pudimos hacer de todo; pista, fuera-pista, una buena comida a base de pasta, grappa, etc…

Y los días se fueron esfumando con un tiempo variable, en los que fuimos alternando los distintos itinerarios, dependiendo de las condiciones. Hasta el último día, que amaneció con un sol radiante, baja temperatura y unos centímetros de nieve nueva.

Como despedida, la idea fue hacernos un freeride acompañados de Billy (gerente del hotel donde estábamos hospedados), local de Zermatt, gran esquiador y un perfecto conocedor de las zonas “no señalizadas”, como itinerarios en el mapa típico de estación. Nos dirigimos hacia Gornergrat para coger el teleférico de Gant, que sube hasta la cima Hohtälli (3.286 mts.), conexión para salvar el vacío entre los picos y acceder a un remonte que nos sube hasta la cima Stockhorn (3.405 mts). Ante nuestros ojos de nuevo, ¡un paisaje extraordinario!. Allí arriba daba la impresión de que pudiésemos “tocar” el Monte Rosa con sus monumentales glaciares. Nos dirigimos a la cara norte, que tenía 30 cm de nieve nueva sin pisar.

Se podía sentir la tensión en algunos de los que formábamos el grupo; quizás el respeto a lo desconocido, un poco de inseguridad y toda aquella nieve sin firmar (en algunas zonas algo venteada) hacían que pudiese haber alguna deserción. Pero al final, tras convencer a los indecisos, comenzamos nuestro merecido descenso. Después de hora y media, algún que otro “taco” y unos cuantos revolcones en nieve virgen, se podía ver la cara de satisfacción de todos ante los trabajados 1.300 metros de desnivel.

Unas buenas cervezas en el Gemstal (garito de marcha en la zona de Furi), fueron el colofón y despedida de unos días de esquí y de una estación a la que siempre quedan ganas de volver.

Queremos agradecer a nuestro gran amigo Pepe Bascón (director de EEE de Astún), a Billy (gerente del hotel Albana Real), a su mujer Sophie y a sus dos hijos por el trato tan exquisito y familiar que dispensaron al grupo. Y por supuesto, a todos estos amigos de Euro-Sport, que nos acompañaron durante este viaje.

¡Gracias a todos
y hasta el próximo año!.

Jesus Valladolid

Datos de interés
LA NIEVE: Por la altura, la calidad está siempre garantizada
EL PUEBLO: Muy bonito, sin coches, muy cuidado y típico, rodeado de montañas, cementerio en el centro muy curioso de ver.
LOS REMONTES: Modernos, desde grandes teleféricos hasta sillas calefactadas. No hay colas, solamente algún atasco a primera hora de la mañana.
LAS PISTAS: Variadas y con muchos kilómetros para recorrer, la vuelta a Zermatt tiene muchos caminos.
No hay muy buenas zonas para debutantes.
APRESKI (Bares): Zona Furi (Gune Stall). Bajando de Sunnega nos encontramos con Olimpia y Chervo. En el mismo pueblo de Zermatt (Paperla, con mucha marcha y música en vivo) y en la calle principal, no dejar de visitar el Hotel La Post, distintos ambientes y una extraordinaria pizzería. En Zermatt, recomendamos visitar el Museo Zermatlantis.
COMER EN PISTAS:
ZONA ITALIANA: Bar Ristoro Pouset, Rifugi Teodulo, Bontatini
ZONA SUIZA: Restaurante Bielti. En la zona de Furi (Swegmaten y Moos)

www.zermatt.ch

Fotógrafos Zermatt:
JAVIER DEL CAMPO
LUIS BASTIDA

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