Las Leñas, Argentina “donde vivimos nuestros veranos helados”

Situada en el país con la carne más tierna del planeta y el asado como plato nacional, Las Leñas es un mítico lugar donde se alimenta el alma bajada tras bajada. Spot obligado para los amantes del freeride, especial enclave en las puertas de la cordillera de los Andes, en definitiva, una estación que no deja indiferente. Resort pequeño rodeado de inmensidad, donde se juntan un increíble paisaje con una gran saga de buenos riders ¡la mayoría fanáticos! Un lugar donde pasamos nuestros veranos helados y donde año tras año nos vamos haciendo un hueco entre los locales.

Al comprar el pase, es como si uno comprase lotería de navidad, se compra una ilusión, pero ésta ¡toca a menudo! Si tienes un buen día de nieve polvo y te conoces un poco el terreno, ¡premio! Éste se puede convertir en un extraordinario día de esquí.

En los días perfectos, (sol y “extreme paquetón”), se junta una manada de lobos hambrientos de powder dispuestos a comerse la montaña, haciendo cola en el telesilla de Marte, ¡la joya de la corona de Las Leñas! Todos armados con cascos, mochilas y esquís gordos. Empiezan los cánticos, los chillidos y los abrazos; los ánimos van caldeando el ambiente. La alegría en el cuerpo va generando una alegre tensión hasta que la silla que nos sube a la gloria, empieza a rodar.

La adrenalina se puede sentir en las venas al ir trazando toda la montaña bajada tras bajada. Estos días quedaron para algunos de nosotros marcados entre las mejores jornadas de esquí de nuestras vidas. La adrenalina va de la mano del miedo y no sabes cual de los dos condiciona más tus actos. En estas situaciones seguro la primera.

Vivimos para esto y vinimos para esto. Hacinados como sardinas en lata, encajamos en una pequeña casa seis personas en dos pequeñas habitaciones, todo vale para hacer realidad nuestro sueño. Esta temporada compartimos casa y locura con el team de Icon Snowboards.

En Las Leñas, el clima y la montaña juegan un papel crucial. El clima es seco, debido a que estas montañas están situadas en la vertiente oriental de los Andes con una calidad de nieve extraordinariamente seca, ya que al cruzar los Andes las nubes pierden humedad y dejan sólo precipitaciones de polvo seco.

Montañas blancas llenas de polvo fresco con sectores imponentes por un lado y lomas marrones sin nieve por el otro. Donde el viento se convierte en tu aliado cuando deposita y acumula grandes cantidades de nieve en las zonas de esquí, o llega a ser tu enemigo cuando estropea la calidad de la nieve o cuando te deja Marte y toda la parte alta cerrada por unos días. Estos característicos vientos de la zona generalmente provienen del Océano Pacífico, al oeste, atrayendo tormentas que dejan buenas precipitaciones y llevándose después las nubes y la niebla, garantizándonos un 80% de días de sol.

El viento ha moldeado la montaña a nuestro favor. Por la cara oeste, el terreno es llano y sin mucha nieve, lo que facilita el acceso seguro a todos los sectores. Las caras Este, Sur y Sur-Este reciben nieve diariamente con lo que siempre tienen buena calidad de polvo. Los remontes son algo lentos, pero bien situados. La silla de Marte permite el acceso a multitud de spots con un desnivel de 800m a 1.100m sin apenas caminar, todos ellos con una gran inclinación y pendiente constante. Hay gran variedad de líneas para elegir; desde sectores como la cara sur con un estilo alpino, expuesto y con mucho desnivel e inclinación, hasta estrechos canales, sectores con buena nieve, cortos y explosivos, o enormes palas abiertas y sin ninguna piedra. Los esquiadores menos experimentados o atrevidos encontrarán aquí muchos spots adecuados a su nivel, grandes palas con distintas inclinaciones y mucho menos expuestas al peligro.

Una vez está todo rayado, en la parte de atrás de la estación hay un sinfín de posibilidades para aquellos que quieran andar. Caminatas de entre 30 minutos y 2 horas y media nos permiten acceder a sectores con multitud de líneas. En los míticos Cerro Martín, Entre Ríos y Torrecillas el polvo dura hasta bien entrada la primavera.

¡Advertencia a los enfermos de la nieve: Las Leñas engancha, y mucho!

Fotografías: Txema Trull
Texto: Txema Trull

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