Skiamos en Ötztal

El valle de Ötztal, capitaneado por la famosa estación austriaca de Sölden, es la recomendación de Skiamos Magazine para esta temporada. Ötztal, también conocido como Valle de Ötz, se encuentra en el suroeste del país, en el corazón de los Alpes, cerca de la frontera con Suiza e Italia, a tan sólo 85 km de Insbruck, a 280 km de Zurich y a 285 km de Munich. Lo suficientemente lejos de cualquier metrópoli, pero a la vez relativamente cerca de varios aeropuertos internacionales.

Un pequeño paraíso alpino con un espectacular paisaje de montaña salpicado de miles de cabañas de madera. Con una profundidad de 55 kilómetros, este imponente valle de origen glaciar, alberga más de una docena preciosas poblaciones, la mayoría de ellas con su propia infraestructura para los deportes de nieve: estaciones de esquí alpino, de fondo, circuitos de bobsleigh o pistas de hielo… A lo largo de todo el valle, encontramos grandes circuitos de esquí de fondo, cuyos itinerarios conectan todas estas poblaciones entre si.

El esquí en Austria es el deporte nacional por excelencia. Se trata probablemente del país con mayor arraigo y cultura alpina del mundo. En Austria, el esquí se practica más de lo que se ve por la televisión, a pesar de que retransmiten en directo todas la pruebas Nacionales y de Copa del Mundo, como si de un Madrid-Barça se tratara.


Durante nuestra estancia pudimos visitar las estaciones alpinas de Ötztal. Empezamos por Sölden, uno de los mayores centros deportivos de Austria, muy recomendable para los amantes del esquí alpino. Y finalizamos con un par de días en Obergurgl-Hochgurgl.


Soelden es internacionalmente conocida por acoger la primera prueba de
Copa del Mundo de Esquí Alpino, la Audi Fis Ski World Cup, a finales de octubre. Un evento que marca el inicio de la temporada en los Alpes y que atrae a miles de aficionados. Una estación impresionante con más de 300 km de pistas distribuidas entre las cotas de 1.350m y 3.340m de altura, accesibles a través de más de 35 remontes de última generación. Asombrosas instalaciones que combinan la más moderna ingeniería con una arquitectura espectacular de elegante líneas. El máximo exponente de ello es el recién inaugurado remonte de Gaislachkogl. Un teleférico con capacidad para unas cuarenta personas, que conecta en pocos minutos el pueblo de Sölden, a 1.360m con la cota 3.058m, incluyendo una parada intermedia a 2.174m.

En la cima encontramos uno de los tres espectaculares miradores de la estación, parada obligatoria para contemplar una vista aérea y panorámica de todo el valle.
Según nuestro criterio, esta es la zona con mayor potencial para los amantes del freeride. Desde aquí pudimos acceder fácilmente a un amplio sector de
canales con buena orientación, buenos ángulos y gran desnivel.


La estación está repartida en tres áreas. La comentada anteriormente, accesible a través del Gaislachkog, la zona dinamizada por el teleférico de Gigijoch y el glaciar en la parte superior de la estación. Las dos primeras zonas se encuentran divididas entre si por el valle de Rettenbach, una profunda depresión del terreno que dificulta un poco la transición entre una zona y otra.


El remonte de Gigijoch, nos conduce a la cara más orientada al norte de la estación. Un área muy buena  y agradable para pistear, con muchos remontes que nos permitieron esquiar a muy buen ritmo toda la zona. Aquí encontramos terrenos adecuados para todos niveles, y también las pistas de baches, una pista de competición libre y el “Swatch Snowpark” de Sölden. Un telesilla anexo a esta zona de freestyle, pemite mantener una rotación y un tráfico muy fluido.

En la parte superior de la estación se encuentra el glaciar, donde es posible esquiar diez meses al año. Esta zona, que tiene un desnivel de 650m y alcanza una altura máxima de 3.340m esta formada por dos glaciares, el Tiefenbach gletscher y el Rettenbach gletscher.

En la cima encontramos dos miradores, uno de ellos es una pasarela colgada a unos 50 metros de altura, con el suelo de cristal. Desde aquí podemos observar una impresionante panorámica alpina con el magnífico Wildspitze (3.774m), uno de los mayores picos de Austria.


Una vez terminada la jornada de esquí encontramos una gran oferta après-ski. Para aquellos que quieren combinar el deporte con la diversión nocturna, este es un destino perfecto . Sölden no es tan sólo conocida por sus posibilidades en la montaña, sino que además cuenta con un fabuloso après-ski. Es muy habitual terminar el día de esquí en los bares de pistas tomando las cervezas locales, con las botas puestas y los esquís en el hombro. En Soelden se programan conciertos y actuaciones de bandas y DJs internacionales de primer nivel, de hecho hay quien dice que se trata de la Ibiza de las montañas.


Con esta amplia oferta lúdica, la gente del valle ha sabido atraer a multitud de públicos distintos y ha convertido este lugar en un destino realmente único.


La segunda estación que tuvimos el gusto de visitar fue Obergurgl-Hochgurgl. Posee 110km de pistas y 24 remontes, un desnivel de 1.150m. Y una altura máxima de 3.082m. La base de la estación se encuentra muy elevada, a 1.930m lo que asegura la nieve y la calidad de la misma hasta finales de temporada. Se trata de un resort más frecuentado por los “locals” y donde pudimos ver muy buen nivel de esquí. 

Durante nuestra estancia en Obergurgl, nos hicimos la línea más expuesta y
ácida de toda nuestra estancia en los Alpes. Desde la cima del Festkogl, esquiamos por una inclinada ladera hacia el valle de Ferwalltal, atravesando zonas de muchas rocas para poder saltar. Una línea que quedará grabada como una de las mejores de la temporada.


Desde esta estación situada al sur del valle pudimos observar las escarpadas montañas tanto de Italia como de Ötztal. Una visita que no se debe eludir es la de Hohe Mut y su maravillosa terraza. En ella y rodeados de más de 21 picos que superaban los 3.000m, disfrutamos de una típica cerveza austriaca, mientras contemplábamos una de las vistas más alpinas de la zona

A pesar de que sólo estuvimos 2 días en el la estación terminamos muy
satisfechos y alegres con este pequeño rincón que desconocíamos por
completo.



Al final de nuestra estancia en Ötztal, cuando ya estábamos realmente exhaustos, decidimos conocer el “Aqua Dome”. Un espectacular templo del relax situado en Längenfeld, donde gozamos de las aguas termales que brotan del fondo del valle. En las piscinas indoor y outdoor, nos relajamos ante un increíble atardecer al aire libre, contemplando todas las cimas y el paisaje nevado sumergidos en el agua caliente.

En el valle de Ötz, estuvimos hospedados el hotel Garni Bergheim. Un pequeño y agradable establecimiento donde su gente, de trato dulce y familiar nos hizo sentir como en casa.

¡Ojalá podamos volver pronto!

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